El libro del que quiero hablaros hoy se llama The Book of Crows, El libro de los cuervos, aunque en inglés crow es más genérico y engloba a urracas, cuervos, grajos... , raven seria el termino específico para cuervo. Pero yo no soy traductora, así que tampoco me voy a meter en esas cuestiones.
The Book of Crows no está traducido al castellano, al menos de momento, y es una pena porque tiene todos los ingredientes para conquistar a un montón de lectores. El autor es Sam Meekings y esta es su segunda novela.
El protagonista del libro es, sin lugar a dudas, el famoso libro de lo cuervos, que se supone fue escrito hace mucho, mucho tiempo y que recoge con pelos y señales el futuro de los hombres. No solo los grandes acontecimientos, sino también los pequeños, sí, sí, también las vidas ordinarias de cada uno de nosotros.
A través de distintas historias ambientadas en diferentes épocas y con China como fondo, vamos viendo cómo el libro de los cuervos: su búsqueda, la obsesión por poseerlo o el deseo de eliminarlo marca a todos los personajes de la novela. No es una narración lineal, sino construida como un puzzle, dejando al lector que lo vaya completando a medida que lee. Incluso cada una de las pequeñas historias encajadas en distintos periodos históricos dialogan entre ellas, aportando algo a la idea general, y desvelándose así mismas poco a poco.
Conocer el futuro nos atrae. ¿Por qué? En la novela hay personajes que consideran que conocer el futuro te da ventaja respecto a tu enemigo y te ayuda a controlar el poder. Así piensan distintos emperadores que envían emisarios por toda China para encontrar el enigmático libro.
Para otros, la idea de un futuro prefijado es liberador. Ya sea porque encuentran valor para hacer cosas que de otro modo no harían - considerando que el éxito o el fracaso no va a depender de ellos- , o bajo la perspectiva de que conociendo los males que acontecerán encontraremos también la sabiduría para cambiarlos.
En la mayoría de los casos todos los personajes que se cruzan con el libro acaban muy mal parados. ¿Una suerte de castigo? Tal vez es una advertencia de que el futuro no es controlable...;o tal vez viene a decirnos que la vida solo es posible viviéndola en presente continuo.
Me gusta esto:
"The book teaches us one lesson. Do not give up today for tomorrow. Prize the moments you have, keep them safe, make them last. The crows sent us a warming. The book is a curse"
"El libro nos enseña una lección. No renuncies al hoy por el mañana. Valora los momentos que tienes, guardalos bien, hazlos durar. Los cuervos nos enviaron una advertencia. El libro es una maldición".
The book of crows está lleno de intrigas muy diferentes entre sí y bastante bien llevadas, pero además tiene el encanto dar con un tema transversal que está por encima de ellas y las unifica. Muy interesante.
Un cuento es como el viento, viene de un lugar lejano, y lo sentimos. //Kabbo
martes, 11 de septiembre de 2012
viernes, 24 de agosto de 2012
El poder de las historias
El miércoles pasado tuvimos una de esas sesiones de cuentos mágicas.
The Annex Residency Programme, vinculado a la National Gallery, tiene como residente este mes a un artista español, Emilio Moreno, y nos invitaron a contar en su espacio.
A Jose y a mí se nos ocurrió montar una sesión con las "historias" como protagonistas, meta cuentos que hablan de la narración y de los narradores. Luego hicimos un diálogo abierto donde la gente hiciera preguntas, comentarios, o compartiera algún cuento. Fue algo realmente fascinante.
La gente se sentó en círculo y encendimos el fuego; el de las velas y el de la palabra.
La necesidad de contar está en nosotros, no ya como una segunda piel, sino como la esencia misma del ser húmano. No se puede vivir sin ellas. Ellas son las que nos unen por encima de cualquier diferencia, nos hacen soñar y nos devuelven a la realidad del mundo un poco menos mezquinos.
Algo tan simple como la palabra nos mantiene juntos, en el presente, en la escucha, y al mismo tiempo nos permite volar a territorios inexplorados, que nos atrapan.
El que narra es un mediador, es la historia la que cobra vida, la que hace el evento extraordinario. Es la historia la que transforma el momento.
El poder de la historia es contagioso, es palpable, lo ves en las púpilas dilatadas, en los ojos brillantes, en la sonrisa esbozada, en el gesto entregado. No hay nada comparable a ese momento en el que todo, absolutamente todo, es posible.
Once upon a time... is NOW.
Érase una vez... es AHORA.
Y la gente comparte su entusiasmo, sus intereses, su sorpresa, ¿es tan difícil escucharse? ¡No! Pero se está convirtiendo en algo tan raro que nos sorprende. Eso sí, una vez que descubrimos que la palabra toca, físicamente, no solo metafóricamente, ya somos seres distintos; un poco mejores, espero.
lunes, 21 de mayo de 2012
Una lectora nada común
The uncommun reader de Alan Bennett, publicado en España con el título de Una lectora nada común por la editorial Anagrama, es uno de esos libros que se convierten en joyas sobre el placer y el vicio de la literatura.
La trama no puede ser más provocadora: ¿Qué pasaría si a la reina Isabel II de Inglaterra le diese ahora por leer y no parar?
La novela, que es muy cortita, relata cómo la afición de la lectura cambia al lector.
El gusto literario se hace y va cambiando a medida que te ejercitas en él. Abre la puerta a otros mundos y ayuda a ponerse en el lugar de otro. Si te gusta leer en silencio, te planteas leer en voz alta, hablar de libros con otras personas y hacer de tu vicio secreto un placer compartido.
Pero la lectura es un "no hacer". ¿Qué relación tiene con la escritura, que sería "hacer"? Eso lo deja para el final de la novela, que me parece genial.
La ficcion que plantea Alan Bennett es tan divertida y mordaz como imaginarse a la reina de Inglaterra sorprendiéndose a sí misma de ponerse en el lugar de su criada; recomendarle libros al Primer Ministro (que no es que lea mucho) o escondiendo el libro por debajo de la ventana de la carroza para hacerse más entretenidos los viajes del palacio al Parlamento.
Oh, sí, la lectura le subyuga, le enriquece y le hace saborear mundos hasta entonces inimaginados, pero también le hace ver las tareas de cada día como un sosa, absurda y vacía obligación. Y lo peor, leer obliga a pensar y tal vez a plantearse objetivos, ¿quién soy yo? ¿Cuál es mi voz? Si es que tengo una propia.
Después de este libro la envarada Isabel II cae mucho mejor, casi hasta te da pena que sea reina.
lunes, 10 de octubre de 2011
OBASUTE, SEGÚN YASUSHI INOUE
Hace unas cuantas semanas, terminé de leer una historia que ha seguido dando vueltas en mi cabeza desde entonces: Obasute de Yasushi Inoue.
Lamentablemente no hay mucho publicado en español de este autor japonés. Obasute es una historia corta recopilada en el libro The Counterfeiter and Other stories, Tuttle books.
La historia toma el nombre de una montaña donde, según una leyenda tradicional, se abandonaba a los ancianos para morir.
He encontrado la foto de la montaña que ilustra esta entrada en una web muy interesante que podéis visitar clicando AQUÍ.

El protagonista de la historia contada por Inoue es un niño cuando escucha por primera vez la leyenda y le produce una gran angustia. Angustia ocasionada por la separación que el abandono supone. ¿Cómo podría vivir él sin su madre?, se pregunta. Eso está más lejos del sentido de la culpa por el hecho de abandonar a tu progenitor, implica que tú también eres abandonado.
Lo divertido es que su madre le dice que a ella le gustaría que la dejasen allí, en la montaña, cuando sea mayor y ya no pueda valerse. Lo repite casi como una broma a lo largo de toda su vida. El protagonista crece con la molesta idea de tener que cargar con ella hasta la falda de la montaña y depositarla allí algún día. Pero él no quiere aceptar el encargo; no quiere dejar, ni ser dejado.
Lo siento, no hay happy end en la historia, pero sí un mirar cara a cara a las cosas. Nuestro protagonista viaje hasta la estación de Obasute para visitar la montaña, hermosa por otro lado y famosa por el esplendor que despliega las noches de luna llena.
Desde que leí esta historia he venido pensando, cuál era mi cuento preferido cuando era niña. ¿Me ha acompañado a lo largo de estos años de vida adulta?
Creo que sé cuál es y sí que me ha acompañado de una manera u otra. Mi cuento era La vendedora de fósforos de Andersen, cuando lo pienso ahora, me resulta bastante inquietante.
Lamentablemente no hay mucho publicado en español de este autor japonés. Obasute es una historia corta recopilada en el libro The Counterfeiter and Other stories, Tuttle books.
La historia toma el nombre de una montaña donde, según una leyenda tradicional, se abandonaba a los ancianos para morir.
He encontrado la foto de la montaña que ilustra esta entrada en una web muy interesante que podéis visitar clicando AQUÍ.

El protagonista de la historia contada por Inoue es un niño cuando escucha por primera vez la leyenda y le produce una gran angustia. Angustia ocasionada por la separación que el abandono supone. ¿Cómo podría vivir él sin su madre?, se pregunta. Eso está más lejos del sentido de la culpa por el hecho de abandonar a tu progenitor, implica que tú también eres abandonado.
Lo divertido es que su madre le dice que a ella le gustaría que la dejasen allí, en la montaña, cuando sea mayor y ya no pueda valerse. Lo repite casi como una broma a lo largo de toda su vida. El protagonista crece con la molesta idea de tener que cargar con ella hasta la falda de la montaña y depositarla allí algún día. Pero él no quiere aceptar el encargo; no quiere dejar, ni ser dejado.
Lo siento, no hay happy end en la historia, pero sí un mirar cara a cara a las cosas. Nuestro protagonista viaje hasta la estación de Obasute para visitar la montaña, hermosa por otro lado y famosa por el esplendor que despliega las noches de luna llena.
Desde que leí esta historia he venido pensando, cuál era mi cuento preferido cuando era niña. ¿Me ha acompañado a lo largo de estos años de vida adulta?
Creo que sé cuál es y sí que me ha acompañado de una manera u otra. Mi cuento era La vendedora de fósforos de Andersen, cuando lo pienso ahora, me resulta bastante inquietante.
jueves, 27 de enero de 2011
EL LIBRO DEL CEMENTERIO
Acabo de leer un libro que me ha entusiasmado por completo y que no podré dejar de recomendar una y otra vez.
Además, dicho sea de paso, es el primer libro que he leído en inglés que me emociona hasta la médula. Esto no quiere decir que otros libros en inglés no sean emocionantes, obviamente, sino que mi nivel de inglés va mejorando (y esto, todo hay que decirlo, me alegra sobremanera porque a una le cuesta mucho esta hermosa lengua). Pero dejemos de hablar de mí, y centrémonos en lo que nos interesa:

The Graveyard Book de Neil Gaiman.
En mi edición además con ilustraciones de Dave McKean.
Bloomsbury. London 2008.
Es la historia de Nobody Owens, Bob para los amigos, criado entre muertos y seres a medio camino entre los dos mundos.
Un cementerio es un lugar tranquilo, hermoso, donde puedes encontrar rincones silenciosos, deleitarte con el olor de las flores y vivir trepidantes aventuras, así que ¿por qué no llamarlo casa?
Es el hogar de Bob, donde aprende a vislumbrar quién es y el punto de partida para la vida.
Nacimos para morir, pero tenemos miedo a la muerte. Procuramos no hablar mucho de ella y sin embargo, la muerte hace brillante y valiosa la vida. Lo que pasa entre nuestro nacimiento y la tumba está lleno de posibilidades, cosa que también olvidamos.
El libro es en ocasiones siniestro, poblado de seres horrendos, pero también es tierno y tremendamente vitalista.
Os copio un diálogo que me ha encantado. Para poneros en situación os digo que Bob ha entrado en contacto con algunos vivos, que son peores que los muertos, y este es el diálogo que tiene con su guardian y cuidador, Silas.
pag. 179
En traducción pedestre sería algo así como:
El libro está editado en España con el título de El libro del cementerio.
Además, dicho sea de paso, es el primer libro que he leído en inglés que me emociona hasta la médula. Esto no quiere decir que otros libros en inglés no sean emocionantes, obviamente, sino que mi nivel de inglés va mejorando (y esto, todo hay que decirlo, me alegra sobremanera porque a una le cuesta mucho esta hermosa lengua). Pero dejemos de hablar de mí, y centrémonos en lo que nos interesa:

The Graveyard Book de Neil Gaiman.
En mi edición además con ilustraciones de Dave McKean.
Bloomsbury. London 2008.
Es la historia de Nobody Owens, Bob para los amigos, criado entre muertos y seres a medio camino entre los dos mundos.
Un cementerio es un lugar tranquilo, hermoso, donde puedes encontrar rincones silenciosos, deleitarte con el olor de las flores y vivir trepidantes aventuras, así que ¿por qué no llamarlo casa?
Es el hogar de Bob, donde aprende a vislumbrar quién es y el punto de partida para la vida.
Nacimos para morir, pero tenemos miedo a la muerte. Procuramos no hablar mucho de ella y sin embargo, la muerte hace brillante y valiosa la vida. Lo que pasa entre nuestro nacimiento y la tumba está lleno de posibilidades, cosa que también olvidamos.
El libro es en ocasiones siniestro, poblado de seres horrendos, pero también es tierno y tremendamente vitalista.
Os copio un diálogo que me ha encantado. Para poneros en situación os digo que Bob ha entrado en contacto con algunos vivos, que son peores que los muertos, y este es el diálogo que tiene con su guardian y cuidador, Silas.
Silas said, "Out there, the man who killed your family is, I believe, still looking for you, still intends to kill you"
Bob shrugged. "So?" he said. "It's only death. I mean, all of my best friends are dead".
"Yes". Silas hesitated. "They are. And they are for the most part, done with the world. You are not. You're alive, Bob. That means you have infinite potential. You can do anything, make anything, dream anything. If you change the world, the world will change. Potencial. Once you're dead, it's gone. Over. You've made what you've made, dreamed your dream, written your name. You may be buried here, you may even walk. But that potential is finished."
pag. 179
En traducción pedestre sería algo así como:
Silas dijo: "Fuera de aquí, el hombre que mató a tu familia está, creo, aún buscándote, todavía quiere matarte"
Bob se encogió de hombros: "¿Y?" dijo. "Es solo muerte. Quiero decir, todos mis mejores amigos están muertos."
"Sí". Silas dudó. "Lo están. Y la mayoría de ellos han terminado con el mundo. Tú no, Bob. Tú estás vivo, Bob. Eso significa que tienes un potencial infinito. Puedes hacer cualquier cosa, llevar a cabo cualquier cosa, soñar cualquier cosa. Si tú cambias el mundo, el mundo cambiará. Potencial. Cuando uno está muerto, se pierde. Se acabó. Tú habrás hecho lo que hayas hecho, soñado tu sueño, escrito tu nombre. Podrás se enterrado aquí, podrás incluso pasear por aquí. Pero aquel potencial se acabó".
El libro está editado en España con el título de El libro del cementerio.
jueves, 7 de octubre de 2010
AL PIE DEL MONTE MESA

Desde el 1 de septiembre el viento que transporta las historias nos trajo de nuevo a Ciudad del Cabo. Esta vez nos quedaremos un año, así que abrimos un blog para contar algunas de las cosas que por aquí vemos, os invitamos a visitarlo: http://alpiedelmontemesa.blogspot.com/
Por supuesto seguiremos con Escuchado con los ojos, pero a veces el día a día nos mantiene muy entretenidos y es difícil llegar a todo.
¡Saludos desde el país del arco iris!
martes, 22 de junio de 2010
EL ARTE QUE AGITA EL ESPÍRITU Y CALMA EL MIEDO
Muchas veces me pregunté en el pasado por la utilidad del arte en nuestra vida. Comparado con un médico, un agricultor, un albañil... ¿para qué sirve el artista?, me preguntaba cuestionando mi propia vocación y ambiciones. Ahora sé que sirve para todo. Cuando todo lo demás falla, el Arte es lo único que queda. Es un asidero al que agarrarse mientras el mundo tiembla. Cuando las cosas van bien, el Arte sigue funcionando, haciéndonos viajar a otras esferas del sonido, de la imagen... permitiéndonos disfrutar del presente y abriendo nuestros sentidos a nuevas dimensiones.
Se ha especulado mucho sobre si el hombre primitivo descubrió primero la música o fue la palabra o el descubrimiento fue simultáneo. Qué más da. El caso es que el Arte sirve para aplacar el miedo, para ofrecernos un viaje a lugares soñados y producir en nosotros emociones placenteras e intensas.
Ya sea escuchar un cuento, contemplar un cuadro o dejarse acompañar por la música, el Arte nos permite superar nuestras propias limitaciones.
Por eso me han gustado mucho las reflexiones que ahora comparto con vosotros del libro del libro de Eduardo Punset: El viaje a la felicidad. Las nuevas claves científicas. Edit. Destino. Barcelona 2005
Hasta hace pocos años, las preguntas en torno a la filosofía del arte no pretendían hallar respuestas científicas, en parte porque no existían los medios para comprobar las reacciones cerebrales ante los estímulos artísticos. Tampoco parecían interesar excesivamente las posibles respuestas de la ciencia frente a un mundo artístico que parecía mágico, casi religioso. El arte conmovía las mentes agitaba el espíritu, alegraba los ánimos decaídos. El arte "funcionaba", y eso bastaba. Actualmente se están desarrollando importantes investigaciones sobre el efecto del arte en el cerebro (...) y se dispone ya de datos científicos que pueden contraponerse a las teorías clásicas del arte barajadas hasta ahora. Aquí sugerimos que el arte y la música formaban parte de la "búsqueda de amparo" del hombre primitivo, que anonadado por la angustia del miedo, buscaba respuestas en la religión, el arte y la organización política. Se trata de una búsqueda mediatizada por el sistema límbico para paliar las dificultades de la supervivencia.
(Pp. 168-169)
(...) uno de los principios más importantes de la felicidad son los sentimientos de competencia y de autonomía. Y los individuos capaces de disfrutar del arte pueden acceder a la experiencia de superar sus propias limitaciones -físicas, en la danza, o de cualquier otra índole, según la disciplina artística-. Un milagro que explica, en parte, el aura mágica que rodea al arte. Una posibilidad sencilla, que no necesita una máquina del tiempo ni ningún artilugio futurista para trasportarnos, fugazmente, al lugar donde siempre quisimos estar. Bailar en el Bolshoi, contemplar el mar tempestuoso a bordo de un barco de Turner, acariciar las curvas de la Maja desnuda o descansar a orillas de un Sorolla soleado, es una forma de alejarse de las propias limitaciones, de viajar hacia la felicidad, pudiendo regresar sin peligro y sin efectos secundarios.
Las drogas prometen algo muy parecido, pero sus efectos no se controlan tan fácilmente.
(Pp. 170-171)
Las fotos que acompañan esta entrada están tomadas en las montañas del Cederberg en agosto del 2009.
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