
El libro, a través de imágenes y de una cuidadísima tipografía, nos presenta los personajes de un circo: hombres bala que se enamoran de trapecistas, lanza cuchillos con mala puntería, contorsionistas capaces de esconderse dentro de sí mismas... y la sabia Madame Amulette. Voy a ver si concierto una cita con ella para que me descubra las sutilezas del instante; esas que con la prisa diaria no sé ver.
Madame Amulette
Madame Amulette presagió que se quedaría sin poderes. Y así fue.
Al igual que siendo niña predijo que iba a ser vidente antes de que lo fuera.
Ahora madame Amulette no puede leer en ninguna mano las líneas del futuro, pero ha aprendido a leer entre líneas el presente.
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