viernes, 1 de diciembre de 2006

YASUNARI KAWABATA

La primera vez que me asomé a este autor lo hice atraída por la preciosa portada y por el sugerente título de su libro: "Lo bello y lo triste" publicado en Emecé. Y hace poco, un par de semanas, me encontré publicado un libro suyo de cuentos: "Historias en la palma de la mano", editado también en Emecé. De este último libro os presento ahora un cuento que me ha gustado especialmente.
Se puede decir tanto con tan poco...

CANARIOS (KANARIYA)
1924


Señora:

Me veo obligado a romper mi promesa y una vez más le escribo una carta.

Ya no puedo tener conmigo por más tiempo los canarios que recibí de usted el año pasado. Era mi mujer la que siempre los cuidaba. Yo me limitaba a mirarlos, a pensar en usted cuando los observaba.

Fue usted quien dijo, ¿no fue así?: “Usted tiene una mujer y yo un marido. Dejemos de vernos. Si por lo menos usted no tuviera mujer. Le entrego estos canarios para que me recuerde. Obsérvelos. Ellos son ahora una pareja, pero el vendedor simplemente tomó un macho y una hembra al azar y los metió en una jaula. Los canarios en sí no tuvieron nada que ver. De todos modos, por favor recuérdeme a través de estos pájaros. Tal vez sea desagradable entregar criaturas vivas como recuerdo, pero nuestra memoria también está viva. Algún día los canarios se morirán. Y, cuando llegue el momento de que mueran nuestros mutuos recuerdos, dejémoslos morir”.

Ahora los canarios parecen estar al borde de la muerte. La que los cuidaba ya no está. Un pintor como yo, negligente y pobre, es incapaz de hacerse cargo de estos frágiles pájaros. Lo diré claramente. Mi mujer se ocupaba de los pájaros, y ahora está muerta. Y como ella ha muerto, me pregunto si también los pájaros morirán. Y si así es, ¿era mi mujer la que me traía recuerdos de usted?

Hasta se me ocurrió dejarlos libres pero, desde la muerte de mi mujer, sus alas parecen haberse debilitado repentinamente. Además, estos pájaros no saben lo que es el cielo. Este par no tiene otra compañía en la ciudad ni en los bosques cercanos donde reunirse con otros. Y si acaso uno se fuera volando por su cuenta, morirían separados. En aquel entonces, usted aseguró que el hombre del negocio de mascotas simplemente había tomado un macho y una hembra al azar y los había metido en una jaula.

Y a propósito, no quiero vendérselos a un pajarero pues usted me los dio a mí. Y tampoco quiero regresárselos a usted, pues fue mi mujer la que los cuidaba. Por otra parte, estos pájaros – de los que probablemente ya se haya olvidado – serían una molestia para usted.

Lo diré de nuevo. Fue porque mi mujer estaba aquí que los pájaros han vivido hasta el día de hoy – sirviendo como recuerdo suyo. Por eso, señora, deseo que estos canarios la sigan a ella en la muerte. Mantener su memoria viva no fue lo único que hizo mi mujer. ¿Cómo pude amar a una mujer como usted?¿No fue acaso porque mi mujer permaneció conmigo? Mi mujer me hizo olvidar todo el sufrimiento. Ella evitaba mirar la otra mitad de mi vida. Si ella no lo hubiera hecho, seguramente yo habría desviado mis ojos o habría desalentado mi mirada ante una mujer como usted.

Señora, ¿no es correcto, entonces, que mate a los canarios y los entierre en la tumba de mi mujer?

13 comentarios:

Blackonion dijo...

Oé! Primer!!! :D:D

Felicidades por la iniciativa, prometo visitarte. ;)

Mañana cuando haya dormido, te leo...

Juanma dijo...

¡Segun!

Hala, otra que pica. Cómo mola. Ya quedan menos, jajajaj.

Besoooos. :-****

Nieves dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Álex Vidal dijo...

¡Qué cuento más bonito!

Bienvenida a la blogosfera. Cuantos más seamos... más blogs leeremos :)

Ralf Hutter dijo...

Antes de nada, no soy Ralf Hutter soy E1000IO, es que no permites comentarios anónimos y no recuerdo tener un correo de google (éste es de mi sister), supongo que podrás quitar esa incomoda opción en opciones ;)


Tiene buena pinta este blog aunque el relato me ha dejado temblando jajaja

Muy acertado el título del blog que suena mejor y es más poético que "Viendo por las orejas".

Pues nada nada ya lo he añadido a favoritos y lo visitaré religiosamente todos los días.

Un saludo

Helena Cuesta González dijo...

Hola!!!!
Gracias Blaconion, Juanma, Alex y E10000 por publicar vuestro comentario. Me ha hecho ilusión.
Desde luego el cuento es para temblar, pero al mismo tiempo es hermoso. ¿Será la belleza de lo terrible?
Besotes

PABLO dijo...

Ya sabía yo que acabarías publicando un blog... Por aquí todo en orden. Ahora, podré seguirte más de cerca.
Hermosa historia, como todas tus propuestas.

Besos

mariona y jorge dijo...

Helenita,

hay que ver...estas que te sales!! Blog y todo!

todavía no hemos leído el cuento....esto de la maternidad y paternidad nos ha dejado fuera de juego...hehe

en cuanto tenga un minuto entre papilla y papilla lo leo...hehe

besos de los tres,
mariona, jorge y martín!

cristina dijo...

Helenita,
Qué precioso cuento...me encanta escribirte a tu blog (es la primera vez qu elo hago). Saludo a todos los zentnerianos que he ido viendo por ahí! Un besazo.

Anónimo dijo...

Your blog keeps getting better and better! Your older articles are not as good as newer ones you have a lot more creativity and originality now keep it up!

Dalila Ss dijo...

No entiendo por qué lo correcto sería matarlos y enterrarlos en la tumba de la mujer. Alguien me explica su razonamiento?

Helena y José Manuel dijo...

Hola Dalila,

Gracias por animarte a dejar un comentario en esta vieja entrada...

Si vuelves a leer el cuento verás que la clave está en el primer párrafo.

Es una manera, si quieres un poco sádica, de decirle a la amante que ya no siente nada por ella.

Saludos,
J y H

Vilog dijo...

Me gustó mucho Canarios, me pareció que el interés en su amante había sido sólo deseo por lo prohibido; al morir su mujer pierde el interés y corta esta relación paralela. Los canarios representan los deseos de infidelidades,eso fue lo que yo sentí al leerlo.